lunes, 30 de agosto de 2010

Arma de Instrucción Masiva!!!!

El ADIM, arma de instrucción masiva, es un viejo automóvil convertido en una biblioteca con ruedas que su creador, el artista Raúl Lemesoff, pasea por escuelas carenciadas, villas miserias y barrios con un arma que tiene la funcionalidad de ofrecer paz regalando libros. Su objetivo: llevar su “tanque” por todo Sudamérica.

Lo increíble de esta historia no termina ahí. El “arma”, tal como la define su inventor, está montada sobre un Ford Falcón que en 1979 (plena dictadura argentina) le compró a las Fuerzas Armadas. Sí, una ironía poderosa, el tristemente célebre auto verde que alguna vez fue la imagen del terror ya que era el auto sobre el que se solían movilizar esos militares argentinos, hoy es una postal de la esperanza. Esta es la historia del ADIM, el Arma de Instrucción Masiva que ninguna potencia está buscando, lamentablemente.
Con sus ojos claros, cabello ondulado y forma de hablar impulsiva, Raúl maneja el tanque por los calles de Buenos Aires buscando captar la atención de la gente para regalarles libros. En esa misma ciudad donde día a día miles de vendedores ambulantes intentan colocar sus productos al siempre esquivo peatón porteño.
“Es una escultura que tiene la habilidad de regalar libros y aceptar donaciones de libros a su paso”, dice este joven escultor de profesión. Sintetizando su logro con una alegoría demoledora, sugiere lo siguiente.
“En los barrios de ricos trato de llenar el arma de libros y después, en una acción digna de Robin Hood, se los llevo a las villas miserias donde realmente son apreciados”.
Como si lo que hace con los libros no bastara como aporte a este mundo cada vez más individualista y militarizado, Raúl también expresa y enarbola un mensaje pacificador: “Me gustaría que la gente tome conciencia de que tiene que haber cambios en la humanidad, regalar libros es uno de ellos. El arma no transita todo lo que debería porque por ahí nos falta combustible”.
Faltas, ausencias, carencias. Palabras que se juntan en su boca y se resisten a irse, malditos ingredientes que en América latina parecen llenar todo el aire. Ninguna o muy pocas instituciones públicas o privadas han colaborado en su “colonización” cultural.
“El arma intimida a la gente, no pueden creer que los libros sean gratis y que yo los esté regalando, algunos me consideran un loco, otros, pocos, me donan libros. Las donaciones son pocas pero significativas, la editorial El Corregidor me regaló libros con pequeñas fallas que no pueden vender y el canal Encuentro también”.
“¡Tu oportunidad de llevar un libro gratis para los niños!” grita sentado en su invención. Para él, “la educación está en la casa y la instrucción en la escuela, cuando yo le regalo un libro a un niño éste cobra valor, no se lo dio ni la madre ni la maestra en la escuela obligándolo a leerlo”.
Este joven nacido en la provincia argentina de Entre Ríos quiere llevar su tanque a otros países, tiene ansias de expansionismo. Pero nadie lo recibirá con un ejército, pues su arma busca la paz. Y como dice en la web del proyecto, quiere extenderlo a toda Sudamérica.
“El ADIM se prepara para la gran travesía por Sudamérica. La idea de llevar libros en esta escultura por los pueblos olvidados es un sueño que esta a punto de concretarse . No solo llevará libros, sino también un proyector para exhibir en cualquier lugar y a cualquier hora las experiencias del viaje que son documentadas y editadas en pleno trayecto y películas previamente seleccionadas”.

3 comentarios:

Richi dijo...

Cómo podemos traer ADIM a Chile?? está increíble!!...
Saludos!

Ricardo Elías / Fazenda producciones
convocatoriax@yahoo.es

Lidia Castro Hernando dijo...

Esto es amar a los niños, a la educación, a la humanidad...

sete e pico dijo...

que lindo tu proyecto! felicitacionesa