Contámelo de nuevo / Piel de oso
Cuento de los hermanos Grimm Un joven se alistó en el ejército y se portó con mucho valor, siendo siempre el primero en todas las batallas. Todo fue bien durante la guerra, pero en cuanto se hizo la paz, recibió la licencia y orden para marcharse donde le diera la gana. Habían muerto sus padres y no tenía casa; suplicó a sus hermanos que le admitiesen en la suya hasta que volviese a comenzar la guerra; pero estos tenían el corazón muy duro y le respondieron que no podían hacer nada por él, que no servía para nada y que debía salir adelante como mejor pudiese. El pobre muchacho no poseía más que su fusil; se lo echó a la espalda y se marchó a la ventura. Llegó a un páramo muy grande, en el que no se veía más que un círculo de árboles. Se sentó allí a la sombra, pensando con tristeza en su suerte. -No tengo dinero, no he aprendido ningún oficio; mientras ha habido guerra he podido servir al rey, pero ahora que se ha hecho la paz no sirvo para nada; así que...